Ha sido una de las sensaciones más raras que he tenido en mi vida, fue cierta sensación de libertad porque nadie me conocia. Me sente en medio de los pastos centrales de la USACH y nadie me hablo, ni mira, ni nada por el estilo y por algujna razón alegro, me alegro poder tener ese espacio para mi misma, poder pensar, sentirme, hablarme...fue maravilloso, en el fondo lo necesitaba...demasiado.
Es como que conocer a tanta gente te agobiara de cierta manera, pero no lo hace, simplemente que a veces necesitas espacio para tí misma.


No hay comentarios:
Publicar un comentario
Dejen sus pequeñas nubecillas